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OPINIÓN - SÁBADO, 16 DE NOVIEMBRE DE 2013

 

OPINIÓN / EL ESQUINAZO

Un túnel bajo el Estrecho
 


Jesús Carretero
opinion
@elpueblodeceuta.com
 

Puede ser la gran obra que, ni mi generación, ni las cuatro siguientes, veamos realizada, a pesar de que con ella tendríamos la unión definitiva entre África y Europa.

Lo malo que hay aquí es que ninguna de las dos partes del Estrecho están preparadas, económicamente hablando, para meterse en una obra de tal envergadura.

Es cierto que, al otro lado de la frontera, y no para reivindicar nada especial ahora, eso al menos es lo que parece, sino para estar más unidos con la otra parte, a cada instante están lanzando y relanzando la idea de ese túnel submarino en el estrecho, otra apuesta más, pero que se quedará, como tantas otras veces, en una simple apuesta.

Hace un par de días, uno de los ministros de Marruecos, concretamente el de Transportes, en una entrevista concedida a la agencia oficial marroquí MAP volvía a relanzar ese proyecto.

Naturalmente, Marruecos quiere más mirar para Europa que volver la vista hacia su propio continente, África, y no parece muy casual el que el propio ministro, Boulif, en Bruselas, donde participaría en una conferencia euro mediterránea, indicara que Marruecos tratará de presentar a sus socios de Europa un proyecto técnicamente factible en un plazo de tres años.

El proyecto puede presentarse en tres, en cinco o en los años que quieran, pero la obra, eso ya será otro cantar, porque habrá que contar con problemas de infraestructuras, con problemas económicos oficiales y con más problemas económicos particulares.

La idea, pues, plausible, la realización necesitará un compás de espera, al menos hasta que la crisis, que azota, especialmente, a Occidente, se haya salvado.

Y como a quien más interesa es al propio Marruecos, su ministro trata de embaucar a todos los países de la región que, de momento, son España y Marruecos, no creo que haya muchos más a los que interese este invento.

Con estas perspectivas, Najib Boulif empujaba a “todos los países de la región” – ya veremos a ver quien entra en el juego – a que “inscriban la cuestión del túnel, en las prioridades de la agenda mediterránea”.

Más de 29 años lleva dándose vueltas al enlace España-Marruecos, mediante el llamado “proyecto de Enlace Fijo”, que se dio a conocer en 1989 y que, en principio, preveía la construcción de un puente para unir Europa y África.

La idea, sobre el papel, estaba muy bien, era bonita y, acaso, romántica, pero sobre el Estrecho las cosas no son iguales, con lo que antes de que terminara el siglo XX, la idea se aparcó en algún cajón que nunca se volvió a abrir.

De aquí, más tarde, todavía en pleno siglo XX, salió esta otra perspectiva, con la idea de un túnel ferroviario, similar al hecho en el Canal de La Mancha, que separa Francia de Gran Bretaña.

Claro que lo que parece que ignoraban los que lanzaron esta idea es que, ni Francia es Marruecos, ni España es Gran Bretaña, y todavía han olvidado más, creo que será por desconocimiento, al tratar de equiparar el Canal de La Mancha con el estrecho de Gibraltar.

Lo dicho, en el papel, queda muy bien, muy bonito, en la realidad, de momento, se trataría de una obra faraónica que España no podría sufragar y otro tanto le pasaría a Marruecos.

Además, y todo hay que valorarlo, ¿A quién le podría interesar más, a África o a Europa?. Eso sería discutible, pero lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible. Eso es lo que hay ahora, más tarde, en el siglo XXII ya lo verán los que vivan, pero nosotros, todavía, para ir a la Península, tendremos que seguir usando FRS, Acciona o Balearia, y a los de Marruecos les seguirá pasando otro tanto de lo mismo.
 

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