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OPINIÓN - MARTES, 21 DE ENERO DE 2014

 

OPINIÓN / EL ESQUINAZO

Más el sueldo que el partido
 


Jesús Carretero
opinion
@elpueblodeceuta.com
 

En repetidas ocasiones, hemos dicho que eso del cariño a unos colores, especialmente en el mundo de la política o en el del deporte, era un simple camelo y que en una o en la otra actividad lo que prima es, por encima de todo, el sueldo que llega a finales de mes o a lo largo de la temporada.

Docenas de veces vimos ya que deportistas, incluso de élite, que besaban y adoraban el escudo de la entidad en la que participaban, al tener cualquier contratiempo, por cuestión de contrato, se han ido a la acera del otro lado, a militar en el equipo del que habían maldecido miles de veces.

Y en la política, para qué vamos a hablar, uno en cuanto coge el sillón de una concejalía de ayuntamiento, de los que pagan, de una alcaldía en la que el alcalde gana más que el presidente del Gobierno, Ceuta no andará muy lejos de estar en esa situación, de una diputación provincial, del Congreso de los Diputados o del Senado, en cualquier caso de esos, ni echándoles agua hirviendo se marchan de ahí, y si no que cualquiera haga la prueba con alguno de los concejales de Ceuta, especialmente de los que llevan más de una legislatura ahí.

Es sabido de todos que esto ocurre y lo malo de nuestro sistema de elecciones es que o no votas, o como los “barandas” que encabezan las listas son los mismos este año que el pasado y serán los mismos en el futuro, pues ahí están ellos y sus padrinos, a los que se obedece más que al propio San José.

Y si esto, especialmente en los ayuntamientos, es el “pan nuestro de cada día”, en otro tipo de organismos es mucho más y el último ejemplo lo tenemos en los llamados “díscolos del PSC” que siguen diciendo que ellos no van a dejar el acta de diputados.

Y lo malo de esto es que tienen razón, que el acta que recibe cada uno es suya propia, no es del partido y podrán dejar el partido o el partido no volverá a contar con ellos, pero hasta el final de la legislatura los catalanes Marina Geli, Joan Ignasi Elena y Nuria Ventura seguirán siendo diputados.

No hay más vuelta de hoja, aquí bien por convicción, porque les hace falta ese sueldo para seguir viviendo, o porque les ha dado la gana, estos tres se han pasado por ahí ... a su partido, el PSC, y ellos votarán lo que quieran, se aliarán con el mismo diablo y no se rendirán a lo que se les diga, desde Madrid o desde Barcelona. Son diputados, han sido elegidos democráticamente y legítimamente son dueños absolutos de sus actas de diputados.

Llegados a esta situación, la cosa queda muy clara de por qué aparecen, más veces de las debidas, personajes totalmente amorfos e incompetentes, que no sirven para nada, y están en unas candidaturas. Bueno, eso de servir, sirven para algo, para obedecer al que configuró esas listas electorales y para no dar quebraderos de cabeza al propio partido.

Ahora bien, estos tres casos acaban de demostrar que eran, pero no son, obedientes. Entraron y han traicionado a quien hizo las listas y a muchos de los que les votaron, pero eso, en la casta política, es tan normal, que no hace falta más que pasarse por la Santa Casa Madre de aquí de Ceuta, para recordar que las siglas del PP, en unos tiempos ya muy lejanos, llegaron al poder por la desbandada que hubo desde el GIL que había sido quien les había colocado en una candidatura, pero cuando llegó la ocasión propicia, me gustaría saber a qué precio, se fueron al enemigo. Esto, pues, también pasa aquí.
 

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