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OPINIÓN - MIÉRCOLES, 19 DE MARZO DE 2014

 
OPINIÓN / CARTAS AL DIRECTOR

Cese Secretaria Judicial del 3

Por Juan Ignacio Sagaboy Moreno


Como todo el mundo sabe a estas alturas la Secretaria Judicial del 3 va a ser cesada en breve. Esto significa que pierde su puesto de trabajo, la remuneración correspondiente, la posibilidad de mantener a su hijo y el plus espiritual de dignificación personal que supone realizar un trabajo. También, que el justiciable va a verse afectado si a partir de ahora recibe una atención de peor calidad.

Los funcionarios interinos son muy conscientes de que su puesto es temporal y de que, salvo en casos excepcionales, su trabajo dura en tanto la plaza no sea cubierta por un titular.

Lo llamativo de este caso es que la Secretaria no es cesada por haber hecho mal su trabajo. Ni por cometer un error imperdonable. Ni por cometer una cadena de pequeños errores.

Tanto en la empresa pública como en la privada, cuando se detecta un fallo este se trata de corregir mediante una serie de medidas que van, desde la simple conversación entre personales normales que intentan arreglar un problema, pasando por medidas más serias hasta llegar, solo en casos absolutamente excepcionales, al ejercicio de la vía disciplinaria. En este caso sin embargo las razones del cese (la máxima sanción posible) se pueden calificar genéricamente de “políticas” y están en la mente de todos.

Esto puede deducirse con facilidad de un detalle tan sencillo como la comida de despedida, en este caso inexistente. No habrá comida de despedida. Pero no por razones personales (por ser “rara”, antisocial, antipática), ni por razones profesionales (por hacer mal su trabajo, cometer un error imperdonable, o cometer continuamente errores). No habrá comida porque todos saben que las razones de su cese son “políticas” y nadie quiere quedar marcado por acercarse a una víctima. Se trata por tanto de un castigo. Del máximo castigo que se puede aplicar a un trabajador. Castigo que, más allá de simpatías personales, por injusto, hago mío.

Pero SI HAY ALGO SORPRENDENTE ES LA VIDA. (O.P.)

Torres más altas han caído. Cayó Bermejo, y ahí sigue ella… Cayó Zapatero, cayó el PSOE (y caerá el PP). Cayó Bush y Blair y Sarkozy. Cayeron Mubarak y lincharon a Gadafi delante de todos. Hemos olvidado el nombre del mafioso que gobernó Italia durante años mientras se revolcaba con “velinas”. Renunció Benedicto XVI (¡por Dios, hasta el Papa pasó!), pero ella sigue…

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar. Pasaron todos pero ahí sigue ella: La dignidad en el trabajo bien hecho.

Porque EN ESTE MUNDO TRAIDOR NADA ES VERDAD NI ES MENTIRA, TODO ES SEGÚN EL DOLOR CON QUE SE MIRA. (E. G.)

Porque PRIMERO VINIERON A POR “EL LOCO” PERO YO ESTABA CUERDO Y LA COSA NO IBA CONMIGO, DESPUÉS VINIERON A POR COMUNISTAS, JUDÍOS Y NEGROS, PERO YO NO TENÍA NADA QUE TEMER. Y AHORA VIENEN….. (B.B., versión libre)

Y por todo eso QUIEN A OTRO HUMILLA A MÍ ME HUMILLA. (W.W.)
 

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