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OPINIÓN - MARTES, 25 DE MARZO DE 2014

 

OPINIÓN / EL OASIS

Toca fútbol
 


Manolo De la Torre
manolodelatorre@elpueblodeceuta.com
 

El sábado pasado estuve viendo como el Chelsea goleaba amplísimamente al Arsenal en Stamford Bridge. Equipo entrenado por Arsene Wenger: ciudadano francés, lleno de melindres y ñoñeces con los que trata de aparentar que es un intelectual llegado al fútbol para darle a éste el toque especial de inteligencia de la que dicen que el deporte rey está tan necesitado

Era un día festivo para el técnico del equipo más longevo del fútbol inglés y con muchos títulos obtenidos en el Reino Unido. Celebraba AW 1000 partidos en el banquillo. Enfrente estaba José Mourinho: enemigo de las cursilerías y dispuesto siempre a no cortarse lo más mínimo cuando se trata de defender los derechos del club que lo contrata. Wenger y Mourinho, por más que se diga que los polos opuestos se atraen, no se pueden ver ni en pintura. Así que ambos aprovechan cualquier motivo para sacar a pasear la lengua con el fin de molestarse. Del intercambio de ironías, burlas o incluso sarcasmos, sale siempre reforzado el portugués; si nos atenemos a los resultados.

Mourinho está triunfando nuevamente en el Chelsea. Lo cual echa abajo el consabido tópico de que segundas partes nunca fueron buenas. El Chelsea es un equipo que se está construyendo con futbolistas recién fichados y los veteranos que estaban a punto de licenciarse: casos de Lampard y Terry. A quienes, fechas atrás, Mourinho calificó de “fanáticos de la victoria y ejemplos para los jóvenes”. Y cómo olvidar el rendimiento que viene obteniendo de Samuel Eto’o y qué decir del éxito de Azpilicueta jugando en el lado izquierdo de la defensa, siendo derecho, tal y como lo hiciera el mejor Reija en el Zaragoza triunfante de los sesenta.

El Madrid, con la marcha del entrenador portugués, perdió a un magnífico entrenador y, sobre todo, a alguien que no admite que los jugadores sesteen en el campo o incumplan las funciones recomendadas. ¡Cuánto me acordé de él durante ciertas fases del partido que disputaban Madrid y Barcelona y en las que Carlo Ancelotti parecía estar en Babia!

Verbigracia: Iniesta, escorado a la banda izquierda, aprovechando el hueco que dejaba Carvajal cuando le tocaba hacerle coberturas a Pepe, nunca se vio inquietado por Bale. Y durante muchos minutos hizo lo que le vino en ganas. Hasta conseguir un gran gol. Iniesta, aprovechándose de semejante bicoca, pudo lucir maneras de otro tiempo. Y puede que la moral cogida en el Bernabéu le sirva para salir de la sima de juego en la que estaba metido.

Mourinho, desde luego, no le hubiera permitido a Xabi Alonso estar todo el partido cometiendo desmanes futbolísticos. Lento, como una carreta cruzando la marisma y con una rueda por cintura, el entrenador italiano fue incapaz de ponerle remedio a un mal que influyó decisivamente en la derrota de su equipo.

Ni en sus mejores tiempos fue XA santo de mi devoción futbolística, por razones tácticas que expliqué muchas veces, por encima, en una página que no está hecha, precisamente, para análisis de este tipo. Pero, enterado de que venía padeciendo de pulbagia, acabé siendo benevolente con los petardos que pegaba.

Ahora, una vez recuperado de semejante dolencia, sigo viendo que no da pie con bola y que Modric y Di María han de multiplicarse para mandar en la parcela vital del medio terreno. En esta ocasión, frente a una línea azulgrana compuesta por cinco futbolistas de extraordinaria calidad, sucumbieron en el intento. Mourinho lo hubiera evitado. Tras ir ganando dos veces.
 

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