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sucesos - JUEVES, 24 DE ABRIL DE 2014


josé maría caminero. el pueblo.

juicio
 

Suspendida otra vez la declaración del interventor por el caso Oclem

El motivo es que la Sala de la Audiencia
Provincial de Cádiz en Ceuta no se ha pronunciado ante el Recurso de Apelación presentado por el empleado público
 

CEUTA
Antonio García

ceuta
@elpueblodeceuta.com

La declaración del interventor de la Ciudad Autónoma de Ceuta, José María Caminero, se está convirtiendo en un culebrón, después de que ayer, fecha prevista para que compareciese ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número Uno de Ceuta, se produjese una nueva suspensión de la declaración por el conocido “Caso Oclem”.

También quedó anulada la declaración prevista del técnico de la Consejería de Industria, que lo tendría que haber hecho en calidad de testigo, ya que fue la persona que validó el estudio que la mencionada empresa realizó tras la licitación llevada a cabo por parte de la Ciudad.

Con esta es la segunda suspesión que se produce, ya que la primera, prevista para principio de marzo pasado, tampoco se pudiese llevar a cabo.

El motivo de la nueva suspensión de la declaración de José María Caminero es que la Sala de la Audiencia Provincial de Cádiz en Ceuta aún no se ha pronunciado sobre el recurso de apelación presentado por el interventor contra el auto de la jueza por el que se le imputaba por la comisión de un presunto delito de prevaricación administrativa tras la querella criminal presentada por la empresa.

Tras conocer el auto, la defensa del interventor de la Ciudad interpuso un recurso de reforma, subsidiario de apelación, que la titular del Juzgado de Instancia e Instrucción Número de Ceuta desestimó, al que también se unió la Fiscalía, para aclarar unos hechos que puedieran tener visos delictivo, según la jueza y pasando éste, en apelación, a la Sala de la Audiencia para que sea ésta la que se pronuncie sobre el mismo, algo que no ha sucedido y que, por lo tanto, provoca que las declaraciones previstas hayan quedado sin efecto y que de momento no se sepa cual será la nueva fecha en la que el empleado municipal tendrá que declarar ante la titular y si lo tiene que hacer, todo dependerá de lo que la Audiencia decida ante el recurso presentado.

En el supuesto de que la Sala rechace el recurso de apelación, la titular del Juzgado de Instancia e Instrucción Número Uno la que decida una nueva fecha para que el empleado de la Ciudad preste declaración por el caso, según explicaron fuentes jurídicas de la empresa que presentó la querella criminal por el impago de los importes del contrato.

Extralimitación

A pesar de que la empresa lleva con esta situación desde el año 2012, ésta siempre ha mantenido que el presunto delito de prevaricación administrativa no venía como consecuencia de no aprobar los honorarios por parte de la Intervención de la Ciudad, si no “porque se ha extralimitado en sus funciones”.

La historia comienza el 11 de julio de 2011, el entonces consejero de Fomento y Medio Ambiente y presidente de la GIUCE, Guillermo Martínez firmaba un decreto por el que se la adjudicaba al Grupo Oclem, un estudio auditoría de Eficiencia Energética del Alumbrado Eléctrico de la Ciudad por un importe total de 18.000 euros, 17.307,69 euros precio del contrato y 692, 31 euros, cantidad correspondiente al 4% de IPSI.

Con fecha de salida del 14 de julio del mismo año, desde la GIUCE se envía un escrito al GRUPO OCLEM en el que se le comunica a la mercantil la adjudicación del contrato, documento firmado por la Secretaria General. La adjudicación a la empresa ya quedaba finiquitada. En el expediente y con fecha 8 de agosto de 2011, se dirige al Interventor un acta de conformidad firmado por el jefe de Industria y Energía en el que se hace constar “que la empresa Oclem Gestión Integral SL, adjudicataria del estudio auditoría de eficiencia energética del alumbrado público dependiente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, decreto del 11 de julio de 2011, realizó dicho estudio conforme a las especificaciones técnicas recogidas en la documentación obrante en el expediente”, que se perdió, como así lo indica el gerente de la GIUCE en una diligencia fechada el 14 de mayo de 2013 y hecho corroborado a su vez por la empresa adjudicataria. El 11 de junio de 2013, el interventor emite un informe en el que se queja de la fecha de la llegada de la factura, 26 de diciembre de 2012, alegando el plazo de adjudicación era de un mes. El interventor solicitó a la GIUCE por ello un informe justificativo de las causas del retraso, devolviendo el expediente a la GIUCE.
 

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