PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura
Melilla

Opinión
Archivo
  

 

 

OPINIÓN - VIERNES, 2 DE MAYO DE 2014

 
OPINIÓN / MANIFIESTO

En este 1º de mayo, Europa se encuentra en una encrucijada

Por PSOE-Ceuta


En las próximas elecciones europeas los ciudadanos y las ciudadanas tienen que decidir si seguimos con las actuales políticas de recortes sociales, devaluaciones salariales y precarización laboral o si cambiamos de rumbo hacia las políticas económicas de crecimiento, calidad en el trabajo y cohesión social. Un cambio de rumbo que sólo será posible si desde el 25 de mayo hay una nueva mayoría socialdemócrata en el Parlamento Europeo. Algo que para España es fundamental.

Los españoles y las españolas llevamos más de dos años sufriendo una doble derecha, la derecha europea capitaneada por Ángela Merkel, y la versión más conservadora y antisocial que ha tenido la derecha española en nuestra democracia, la derecha dirigida por Mariano Rajoy.

Han sido dos años en los que el Gobierno inauguró su agenda política con la reforma laboral de febrero de 2012. Una reforma que en un primer momento actuó como una trituradora de empleo, destruyendo más empleo en 2012 que en la suma de los dos años anteriores. Y que ahora está actuando como un catalizador de precariedad y subempleo.

Los preocupantes datos de la última Encuesta de Población Activa confirman que se sigue destruyendo empleo y ni la propaganda del Gobierno consigue tapar la insuficiencia del crecimiento, no sólo para dar empleo a los que no lo tienen, sino para conservar los puestos de trabajo existentes.

No se puede hablar del éxito de una reforma laboral que en estos poco más de dos años ha destruido 1,2 millones de empleos, de ellos, 900.000 empleos indefinidos y a tiempo completo. No es admisible que se califique como un éxito una reforma que ha destruido mucho empleo de alta calidad.

No se puede decir que estamos en recuperación, cuando sigue aumentando nuestra tasa de paro, cuando dos millones de familias tienen a todos sus miembros en el desempleo, cuando en más de 700.000 hogares españoles no entra ni un euro, o cuando los y las paradas de muy larga duración han aumentado un 70% en estos dos años y la gran mayoría de ellos han perdido toda la prestación.

No se crea empleo y el empleo que se conserva cada vez es de menor calidad. Por ello el trabajo en España está dejando de ser una vía para abandonar la pobreza. Sólo alrededor del 35% de los españoles en riesgo de pobreza que encuentra un trabajo logra salir de ella, un porcentaje similar al que se registra en Grecia. Únicamente Rumanía y Bulgaria ofrecen cifras inferiores.

Mientras que la derecha mantiene aquello de que la mejor política social es la política de empleo, sus políticas están consiguiendo que tener un empleo en España no sea la garantía de unas condiciones de vida dignas.

Cada vez más personas en España se ven obligadas a trabajar a tiempo completo, pero a sueldo parcial y con contratos con fecha de caducidad.

Esta política de precarización y de escasas perspectivas de un trabajo digno la están sufriendo especialmente los y las jóvenes, las personas paradas de la larga duración y las mujeres.

Porque su principal objetivo fue el de dar todo el poder al empresario; poder, entre otras cosas, para fijar el salario y la jornada laboral. Al negar derechos y consagrar el despido libre, la reforma laboral les niega toda expectativa de estabilidad y de futuro. Los contratos mileuristas han sido sustituidos por contratos más precarios, con salarios de miseria, que no generarán prestaciones de Seguridad Social suficientes.

La salida que ofrece el Gobierno es la emigración, (-“la movilidad exterior”, en palabras de la Ministra de Empleo-). Una movilidad en muchos casos forzada, que está provocando una descapitalización del país, al dejar de aprovechar a nuestra generación mejor preparada.

Ni España ni Europa pueden permitirse una generación perdida. Por eso los y las socialistas proponemos abordar con mucha más ambición el plan europeo de empleo juvenil (la Garantía Juvenil Europea), ampliando los fondos disponibles hasta los 20.000 millones, frente a los 6.000 actuales, cantidad considerada mínima por la Organización Internacional del Trabajo para afrontar el problema.

La sociedad española debe movilizarse ante el drama que viven los parados de larga duración. 6 de cada 10 parados llevan más de 1 año sin encontrar empleo. Antes de la crisis, eran 2 de cada 10. De ellos los mayores de 45 años están pasando por durísimas dificultades, ya que a esas edades se tienen mayores cargas y responsabilidades familiares y mayores dificultades para complementar la formación o para emigrar. Además, cuanto más tiempo se está en paro, más difícil es volver a encontrar empleo.

Pese a que los parados y las paradas llevan más de dos años en el paro se han incrementado un 70% en lo poco más de dos años que lleva gobernando la derecha, el gobierno de Mariano Rajoy ha recortado un 52% la inversión en políticas activas de empleo y ha reducido el número de beneficiarios/as y la cuantía de las prestaciones de desempleo.

No podemos seguir así. Combatir el desempleo que afecta a los parados de larga duración, especialmente a los mayores de 45 años, ha de ser un objetivo prioritario. Por ello defenderemos fortalecer el fondo social europeo en el terreno laboral y formativo, y asignar los recursos suficientes para ofrecer oportunidades de trabajo digno a este colectivo.

En este 1º de mayo reivindicamos también la igualdad entre mujeres y hombres en el acceso al mercado de trabajo. Durante la crisis hemos perdido un millón de empleos de mujeres; el número de mujeres en situación de desempleo, 2,8 millones, y una tasa de paro del 26,6, sitúan la ocupación femenina en niveles de 2005.

Frente a ello, la única política propuesta por el gobierno del Partido Popular son los recortes en los servicios públicos. Política que perjudica doblemente a las mujeres. Porque son ellas las que trabajan más en los sectores asociados con el gasto social (la educación, la sanidad y los servicios sociales) y los recortes de plantilla en estos sectores inciden fundamentalmente en el empleo femenino. Y porque, sin un Estado Social fuerte que proporcione cuidados para personas menores, mayores y en situación de dependencia, son las mujeres las que asumen los cuidados de todas ellas. Ello las hace vulnerables en su acceso al mercado de trabajo. Tienes más contratos temporales que los hombres, trabajan más a tiempo parcial y lo hacen, la gran mayoría de ellas, sin querer hacerlo, tienen peores salarios que ellos y trabajan en sectores de actividad productiva peor valorados desde la perspectiva económica. Esta es la razón de la brecha salarial, que hoy está en torno al 23%, y de la brecha en las pensiones, la pensión media de una mujer es un 40% más baja que la de un hombre.

Todo esto tiene que cambiar. Por justicia. Pero también por eficiencia económica. Pocas veces se dice que, para cumplir los objetivos de la Unión Europea, vamos a necesitar crear casi 3 millones de empleos para mujeres. Casi nunca se escucha que, por cada punto que logremos rebajar la brecha salarial, el PIB puede crecer un 0’1%. Por eso debemos reivindicar la igualdad de mujeres y hombres en el mercado de trabajo este 1º de Mayo. Porque, como socialistas, creemos firmemente en la justicia y en la igualdad. Pero también en la eficiencia económica. Y España no será ni eficiente ni competitiva a escala global si no incorpora a más de la mitad del talento y la capacidad productiva de su sociedad.

Es el momento de que Europa sitúe al empleo entre sus prioridades.

Los y las  socialistas proponemos un Pacto de Progreso Social que complete el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, un pacto que incluya un programa de inversiones, un cuadro de indicadores de empleo y sociales que tomen como referencia la Estrategia 2020, el establecimiento de objetivos de políticas sociales en el marco del Semestre Europeo, el refuerzo del diálogo entre sindicatos, empresas, gobiernos y sociedad civil.

Pero el empleo tiene que ser digno en toda Europa. Por ello proponemos la creación de un marco europeo de salarios mínimos interprofesionales decentes para que los Estados miembros, considerando su nivel relativo de desarrollo, el coste de la vida y su renta media aseguren a todos los trabajadores un salario digno y suficiente.

Por todo ello los y las socialistas españoles, y todos los europeos, reforzamos nuestro compromiso con la Europa social. La Europa que logre ganar competitividad sin atacar los derechos de los trabajadores y trabajadoras y que se instale en la senda de la estabilidad presupuestaria, sin llevarse por delante nuestro Estado social.

Y con este empeño, y con la firme convicción de que está en la mano de los ciudadanos y las ciudadanas un cambio en Europa para salir de la crisis de una forma más justa, nos hemos manifestado el 1º de Mayo y hacemos un llamamiento a la ciudadanía para que se una a las convocatorias de las organizaciones sindicales.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto