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OPINIÓN - LUNES, 23 DE FEBRERO DE 2015

 
OPINIÓN / COLABORACION

Rosado y Rueda recuperan para Ceuta el
antiguo palio de la Esperanza de Triana

Por José Javier


El taller de Jesús Rosado ha recuperado para Ceuta el antiguo palio con el que procesionó la Esperanza de Triana hasta el año 1950. Una pieza histórica del bordado sevillano que cruzó el estrecho de Gibraltar y que volverá ver la luz en la concepción original del año 1918, obra de talleres de Olmo según diseño del ceramista regionalista José Recio.

Para ello, el taller de Écija, de la mano del diseñador cordobés Rafael de Rueda ha devuelto a la vida a esta pieza tras comenzar con los trabajos en octubre del año 2013. En primer lugar y tras informar del estado de real de conservación de la obra, Rosado y de Rueda se ponen manos a la obra para reconstruir un dibujo distorsionado y casi desaparecido a lo largo de las décadas.

Perteneciente a la hermandad de los Remedios de la localidad ceutí, la Virgen del Mayor Dolor procesionó en la pasada Semana Santa de 2014 con un palio liso confeccionado por el propio Rosado Borja, todo ello en mitad de unos trabajos que verán la luz en 2015 con la finalización de la bambalina frontal, siguiendo en 2016 con la trasera y finalizando con las laterales y el techo de palio, que será una imitación fidedigna del que posee actualmente la Esperanza de Triana, siendo el que procesionó con este primitivo palio de Olmos. El mismo será ejecutado en el color orginal al que fue concebido: terciopelo morado y tisú dorado en el contorno de la gloria.

El palio

Ejecutado en 1918, se empezó a realizar en 1917 por el mencionado taller de Olmos. La obra concibe un diseño regionalista innovador de José Recio, de aire renacentista de los ceramistas trianeros de la época. Hasta el año 1950 permaneció en Triana hasta que en 1951 viaja a Ceuta. Adquirido por la corporación del Viernes Santo ceutí, en 1960 sufre una desafortunada restauración por el taller sevillano de Santa Isabel. En dichos trabajos, el tejido original se elimina pasando al soporte de malla, dispersándose las piezas originales por un bordado desconfigurado, perdiendo además los dos ángeles penantes de la bambalina frontal, característicos de este palio.

Posteriormente, en los años 80, volvería a ser pasado el tejido de malla sin recuperar el estado orinal. En 2006 se recuperan, en madera policromada, los ángeles penantes. Y finalmente, en 2013, tras la renovación absoluta en la hermandad, que ha pasado por una gestora, se decide devolver a su estado y diseño original esta pieza única en la historia del bordado sevillano.

Los trabajos

Formando un equipo solvente, Jesús Rosado y Rafael de Rueda se vuelven a unir para devolver a su concepción original una pieza relevante del bordado, como ya hicieran con el manto de la Virgen de las Lágrimas de la Exaltación, el palio de la Carretería, el conjunto del paso de palio de la Virgen de la Victoria de las Cigarreras o el manto de la Virgen del Loreto de San Isidoro, entre otros.

En esta edición, de Rueda ha devuelto a la obra a su estado original mediante programas informáticos que han permitido esta recuperación. Tras ello, como si de un puzzle se tratara, Jesús Rosado ha reconstruido las piezas, que permanecían dispersas, en el nuevo soporte. Una base que será de terciopelo morado como ya concibieran los talleres de Olmo. La misma ha sido descubierta para estos trabajos gracias a la conservación del tejido primitivo en el interior de algunas piezas conservadas, asegurando fuentes de la hermandad ceutí que «ni la Esperanza de Triana sabía de que color era el palio», ya que solo se conservan fotos en blanco y negro de su estado original.

Por otro lado, se han recuperado los ángeles bordados característicos de este palio. Con unas ánimas interiores que le daban forma, ejecutadas antiguamente en madera, para esta ocasión se han realizado unas nuevas piezas confeccionadas en pasta de silicona, ideadas por Amadeo Rojas.

El Trabajo de Rafael de Rueda

Como parte primordial de este proceso, el cordobés Rafael de Rueda se ha convertido en toda una referencia del diseño gráfico aplicado a las artes suntuarias de la Semana Santa. En esta ocasión, para devolver a la originalidad creada por Olmo y Recio este bordado que soñara la Esperanza de Triana en la segunda década del siglo XX.

Salvado el grano de la película y el papel fotográfico de la época, desvirtuándose y desenfocándose las piezas, De Rueda asegura que «ha sido muy laboriosa la labor de identificar los perfiles aproximados de las piezas». «Poco queda de Olmo en esta bambalina, las piezas están tan tocadas que ni siquiera hay dos simétricas», asegura el Cordobés. En la restauración se ha aconsejado la realización, casi de nueva obra, de la bambalina en cuanto a piezas se refiere, interviniendo más profundamente en los próximos años en las laterales y todos los interiores, con bordados más recuperables.

Respecto al diseño y al no poder ver la obra en su totalidad en fotografías, de Rueda ha recurrido a los trabajos del ceramista José Recio para ejecutar estos trabajos de recuperación. Con un dibujo de la bambalina frontal que responde al típico regionalista de aire renacentista de los ceramistas trianeros de la época, nace este diseño resultante alejado de las típicas composiciones de tres paños de las bambalinas frontales.

Recio compone un frontal que bien podría pasar por los diseños usados para las bancadas de cerámica de la Plaza de España de Sevilla. Por otro lado, se ha descubierto que el diseño era más corto que las medidas del palio y, posiblemente, en el taller de Olmo se añadieron algunos centímetros de más que se rellenaron con un dibujo nada parecido al los del propio Recio, como las horas finas tipo olivo que no aparecen en ninguno de sus bocetos. Asimismo, el propio de Rueda ha respetado con fidelidad las hojas de acanto y flores de cerámicas de la época, siendo reinterpretados en 1918 por el taller de Olmos tras la creación de José Recio.

Finalmente, corregido el diseño y «estirándolo», ya que existían arrugas y deformaciones inevitables por el uso en las fotos de época, la medida resultante es de 1,98 metros, siendo la estándar del palio sevillano de hoy en día los 2,10 metros.

Presentación

Con todo ello, el próximo 1 de marzo será presentada esta bambalina en la capilla de los Marineros tras la misa de acción de gracias de ambas hermandades que tendrá lugar a la 13 horas. Allí la Esperanza de Triana volverá a reecontrarse con su pasado en una foto que quedará para el recuerdo.
 

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