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OPINIÓN - VIERNES, 14 DE ABRIL DE 2006

 

OPINIÓN / MIS COSAS

Mis cosas
 


ADE
ade
@elpueblodeceuta.com
 

Enano, hoy es el último día que hablamos de la Semana Santa ceutí de nuestra época de niñez.

- Cierto, jefe ya que finaliza y, además, se me acaban las pequeñas vacaciones que me he tomado con mi familia para venir a la Semana Santa de mi tierra. El lunes en el primer barco de vuelta casa, que he dejado cosas pendientes por hacer y, ya, hasta el mes de agosto en que coja las vacaciones y venga a bañarme en la Ribera y ver mi feria.

-No te olvides, que eres muy desmemoriado, que antes de marcharte me tienes que contestar a algunas preguntas que te tengo que hacer. Recuerda que me lo tienes prometido.

- Usted sabe que si algo tengo bueno es que, jamás, dejo de cumplir una promesa o una palabra dada. Mi palabra, y eso lo he copiado de usted, vale más que cualquier firma en un papel. Así, no se preocupe, que mañana estaré a su completa disposición para hablar de lo que le venga en ganas. De todas formas, jefe, aproveche esta oportunidad que va a tener, porque ya no nos volveremos a ver hasta el mes de agosto. Por cierto, antes de nada, quiero felicitarle por el asunto de los guiones escritos.

Perdone, jefe, acabo de meter la pata, ya sé que no quiere hacerse la más mínima publicidad, cosa que no entiendo. Si yo fuese,.usted, que no lo soy, me daría todo el autobombo que se dan quienes no valen un duro y nunca han hecho nada de mérito en sus vidas. Esa es la gran tragedia de su vida que no sabe vender la moto.Otros con muchos menos méritos que usted han vendido, a las mil maravillas, la moto aunque su moto al contrario que la suya, no tiene ni motor que la ponga en marcha.

- Enano, tu me conoces perfectamente, paso de todo, yo voy a lo mío, sin importarme para nada la opinión que puedan tener algunos personajillos sobre mi persona.

Siempre he sido de esa manera de pensar y nunca voy a cambiar, Sé que llevas razón, que otros en mi lugar se hubiésen dado un gran autobombo y, mucho más, en el caso éste que, sin dudas, debido a su gran importancia, es para darselo. No todo el mundo puede gozar de la oportunidad que he gozado yo. Pero, como tú bien dices, hablemos de la Semana Santa.

- Jefe, recuerdo que en aquella época de mi niñez, el Jueves y el Viernes Santos, no se podía comer carne. Cosa que en muchas casas les daba igual porque comer carne, en aquella época, era un lujo que no estába al alcance de todoslos bolsillos. Así que nos conformábamos con las celebres tortillitas de bacalo, que estában de toma pan y moja.

- Enano, que buenas estában las tortillitas de bacalao. Aquel bacalao que se compraba entero y que si la madre se descuidaba, nos los comíamos arrancandole tiras. A esas tortillitas de bacalao, hay que unirle, porque era así, el arroz con leche. Madre de mi alma, como estába de bueno el arroz con leche. estába tan bueno que, al final, terminaba uno lamiendo el plato.

Y desde aquí, recordando aquella época de necesidades, un homenaje a todas aquellas madres que se convirtieron, por pura necesidad, en las mejores cocineras que jamás ha dado este país. Su mérito estába centrado que con nada eran capaces de hacer una comida que se chupaba uno los dedos.

Al lado de todas aquellas madres, me río de esos que salen dando recetas y enseñando a cocinar en las distintas cadenas de televisión.

- Es verdad, jefe, a todas esas madres que vivieron en esa época de necesidades se les debería hacer, como usted bien dice, un monumento al arte de ser capaces de hacer de nada una extraordinaria comida, con la que alimentar a toda la familia

Con harina, agua, sal y terrones de pan frito, te fabricaban unas gachas que eran una delicia para el paladar.Y ni te cuento, serrana del alma, lo que eran capaces de hacer con un simple huevo.

- Queremos habar de la Semana Santa y estamos hablando de aquellas fenomenales madres de la época de la necesidad.

- Y de Semana Santa estamos hablando, jefe, porque esas madres eran unas santas con capacidad para hacer auténticos milagros, como era dar de comer a toda la familia con los pocos elementos con los que contaban para elaborar una comida.

Hoy sobran elemento para elaborar una comida, pero faltan esas mujeres que, disponiendo de los elementos que se tienen hoy harían verdaderas maravillas.

A los jóvenes actuales, noles gusta las comidas llamadas de cuchara, como son toda clase de potajes, ellos prefieren los bocatas y toda esa comida basura en las que los jóvenes, del mundo entero, gastan miles de millones anuales. Y todo para no saber comer y hacer que, cada día, abunden más los ninos obesos.

Total que, al fin de cuentas, hablar, lo que se dice hablar, de la Semana Santa, no hemos hablado pero, al menos, hemos rendido, desde aquí, un pequeño homenaje, a aquellas mujeres que nos parieron y que, cada día, hacían el milagro de darnos de comer.
 

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