PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura


Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

ACTUALIDAD - DOMINGO 26 DE FEBRERO DE 2006


Y.BEL. NICOL´S

ENTREVISTA / YOLANDA BEL
 

“Pedir perdón en política es
síntoma de responsabilidad”

La consejera de Sanidad y Bienestar Social, Yolanda Bel, hace un repaso a su trayectoria política y personal con un objetivo seguro: compromiso hasta 2007
 

Hay un puente imaginario entre la villa brasileña de Botafogo de Río, Jerusalén y la Toscana. Pocos lo saben, pero el vínculo está establecido. Sólo se trata de imaginar, de creer: “cuando quieres realmente una cosa, todo el universo conspira para ayudarte a conseguirla”. El escritor, Paulo Coelho, conquistó a miles de personas con su prosa metafísica cuando público, en 1988, ‘El Alquimista’, entre ellas, a Yolanda Bel (Ceuta, 1976). De carácter creyente, comprometido y perseverante, la consejera de Sanidad y Bienestar Social de la Ciudad Autónoma cita también al Evangelio como libro de cabecera porque siempre se ha sentido muy unida a la fé cristiana. “Soy muy activa y reflexiva y no me averguenzo de reconocer mi espíritu religioso; asumo todos mis errores, sé que no soy perfecta, los perfectos no existen en este mundo”.

Yolanda Bel recorre el puente imaginario cuando recuerda su película preferida ‘La vida es bella’, situada en una villa de la Toscana italiana, y al ‘alquimista de la palabra’ (Botafogo de Río, 1947). Ciudades del mundo que, por ahora, no ha visitado. “Soy partidaria de conocer primero, a fondo, mi país; los españoles desconocemos las grandes virtudes de nuestra tierra”.

Tiempo

‘Ni un minuto libre’. Con esta idea se podría resumir el día a día de la consejera. A las 8,15 de la mañana, ya está en funcionamiento; almuerzo de 16 a 18 horas y jornadas sin un cierre definido. “Cuando hice mi juramento en 2003, no fue un acto protocolario, soy plenamente consciente de mis responsabilidades; no puedo pedir a los funcionarios que trabajen, yo soy la primera que debo estar ahí”. Yolanda Bel ha dedicado toda su vida a las acciones sociales.

“Es una labor dura pero me gusta. La política me quita horas para el ocio con mis amigos y familia, pero es mi elección; disfruto mucho”. Hace dos años que no puede practicar deporte, y es que, es su constante: no tiene tiempo.

Yolanda Bel no discierne entre su vertiente política y la personal. “No se puede mezclar, pero tampoco separar”. En su trabajo, reconoce un punto de mal genio, pero matiza, “no me duele pedir disculpas; pedir perdón no es síntoma de debilidad, sino de responsabilidad”. En los momentos de tensión y nervios, se para frente al ordenador, observa la pantalla y lee: “Nada te turbe, nada te espante.Todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene, nada le falta. Sólo Dios basta”. Es su forma de “no desesperarse” en situaciones complejas. “Otros se dan una vuelta, yo tengo que continuar en mi despacho y medito con textos de Teresa de Jesús o San Francisco de Asís”.

Tiene tres hermanos. “En mi casa, la religión es una opción personal, mis padres siempre nos han dado mucha libertad”. Yolanda Bel echa la vista atras y recuerda una infancia sin excesos, plena consciencia de la situación económica. Proviene de una familia de clase media, “todos los hermanos fuimos a un colegio público, llegábamos a fin de mes como cualquiera, apretando un poco el cinturón”. Lo resume como: “una infancia tranquila; nuestros padres nos ayudaron todo lo posible y trataron de que fuéramos lo más felices posible”.

Nada a cambio

A los 17 años llegan las primeras decisiones importantes. Entra en Nuevas Generaciones del Partido Popular y elige: INEF en Granada o Magisterio en Ceuta. El camino que toma es determinante. “Siempre he querido ser docente, eso lo tuve claro; una vez opté por quedarme en mi ciudad, comenzó la etapa previa a los mejores años de mi vida”, dice refiriéndose a su labor política. Bel califica su etapa universitaria como continuista. “Eramos los amigos de toda la vida; desde los ocho años juntos y hasta hoy”. Uno es médico, otro es trabajador social, otra es abogada, etc.. Cuando el grupo vuelve a la Ciudad Autónoma y quedan para hablar; todo sigue intacto. “Siempre hablamos de las mismas cosas, somos como los ‘abuelos cebolleta’, pero es que han sido muchísimos años juntos”, explica.

En Nuevas Generaciones entra por algunos de sus amigos y reconoce que, a lo largo de 13 años, no ha perdido la capacidad de sorpresa “jamás”. Cuando empezó en el colectivo juvenil, trabajaba “sin pedir nada a cambio”. Primero fue secretaria de Organización, después llevó la secretaría general hasta llegar a ser presidenta de NNGG. Y hoy en día: consejera de su ciudad natal. “Supongo que mis padres se sienten orgullosos, pero nunca han alardeado, lo mantienen en su fuero interno, son gente modesta”, opina Bel. De ahora en adelante, se manifiesta optimista y con los ojos en el presente: “seguiré trabajando con el mismo compromiso hasta 2007.

En el suelo

Yolanda Bel reconoce que los temas sociales y los problemas de las mujeres siempre le han tocado “especialmente” la fibra sensible. Su visión política es una oda al pragmatismo. “No me gusta idealizar, cada uno debe tener sus propias convicciones porque nadie es infalible”. Aún así, manifiesta cierta admiración por la trayectoria de Carolina Pérez, consejera de Medio Ambiente y Adelaida Álvarez, viceconsejera de Presidencia. “Son mujeres muy trabajadoras; yo en la vida no aspiro a llegar al escalón más alto, ni a estar por encima de todos, yo trabajo mucho y recibiré, con las manos abiertas, lo que venga”.

Lo que suceda en los próximos años es, hoy, una incógnita para Yolanda Bel. No sabe donde llegará, pero asegura que no se ve como futura presidenta de la Ciudad Autónoma.”Quizá costaría concebir a una mujer dirigiendo la Asamblea, pero yo, no puedo, tendría que ser una persona más relajada, mi forma de ser no me lo permitiría, aunque veo las mismas posibilidades entre un hombre y una mujer para el cargo; sin duda”. De todas formas, añade que, en la ciudad, siempre han dirigido presidentes, “y la labor de Juan Vivas es muy importante”.

Mujeres

Ante la cuestión de las habituales carteras que ocupan las mujeres en política, sí reconoce un “cierto encasillamiento en algunos áreas”. Sin embargo, a su juicio, el Gobierno ceutí “ha roto moldes por la normalización de género. Por la Consejería de Sanidad local han pasado más hombres que mujeres porque, en la ciudad, no se han creado prototipos para competencias determinadas”, afirma Bel. Disiente en el carácter de áreas “frías” y “emocionales según la persona, “se trata de trabajo, de ganas de hacerlo bien, no creo en las distinciones de género, todos somos iguales”, asegura.

Yolanda Bel demuestra, a sus 30 años, un talante social por los cuatro costados. Le queda “un largo camino que recorrer”. Y como política, aún le queda mucho por decir.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto