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OPINIÓN - JUEVES, 22 DE JUNIO DE 2006

 

OPINIÓN / MIS COSAS

Mis cosas
 


ADE
ade
@elpueblodeceuta.com
 

Con la autoridad que me da el haber sido charnego en Cataluña, puedo decir y digo, que la “revolución de los charnegos”, esos que se consideran más catalanes que los propios catalanes ha sido un auténtico fracaso, a pesar de todas esas campanas echadas al vuelo considerando, como dice Maragall y quien no es Maragall, que con este referéndum “Cataluña gana con esta victoria inapelable”.

Los charnegos, esos que llegaron de la mano de sus padres de los distintos puntos de Galicia, Extremadura o Andalucía, siempre han soñado con ser más catalanes que los propios catalanes y que, un día, Cataluña, su Cataluña?, sería un estado independiente que, algunos de ellos, llegarían a gobernar. Se olvidan los charnegos que para los catalanes siempre serán, eso, unos charnegos sin más aspiraciones que las que los catalanes les quieran otorgar.

Vayamos por parte. Sí se considera “una victoria inapelable”, el que el Estatut haya sido aprobado por un 36% de los electores, mientras un 64% le ha dado las espaldas. Ya me contarán de qué “victoria inapelable” estamos hablando y, máxime, si tenemos en cuenta que, según dicen, la democracia es el poder de la mayoría. Y la mayoría, ese 64% ha pasado olímpicamente de este referéndum en el que se dice que Cataluña es una “nación”. O sea, hablando claro, para que todos nos entendamos, la mayoría formada por ese 64% le importa un pepino lo del Estatut y lo de que Cataluña sea o deje de ser una “nación”.

Sin lugar a dudas a los políticos, tanto a los que apoyaban el SÍ, como a los que apoyaban el NO, les importaba muchísimo el porcentaje de participación, para teniendo en cuenta ese porcentaje de participación poder arrimar el ascua a su sardina, hablando de éxito o de fracaso.

A los que pedían el SÍ para el nuevo Estatut les importaba, muchísimo que los datos oficiales de participación fuesen elevados para contarle, a todos los que les quisiesen escuchar el éxito arrollador que se había obtenido en este referéndun.

Todos los políticos defensores del SÍ, sabían que si la participación no superaba el 50% sería un auténtico fracaso. Y por mucho que traten de ocultarlo barajando cifras y porcentajes, el referéndun por el Estatut no ha sido tal éxito.

Por supuesto que, para todos aquellos que pidieron el NO, tampoco a supuesto un éxito, por mucho que tambiénse empeñen en manejar cifras y porcentajes, para tratar de demostrarnos que eran ellos quienes llevaban razón.

La realidad, la auténtica realidad, por mucho que nos quieran convencer Blanco o Zaplana, el referéndun por el Estatut y en el que se considera a Cataluña una “nación”, sólo lo han votado un 36% del censo electoral, mientras un 64% le ha dado la espaldas, mostrando un desinterés total sobre el nuevo Estatut o sobre lo de que Cataluña es una “nación”.

Los medios afines a uno u otro partido, a los del SÍ y a los del NO, aprovecharan para decir que los suyos han sido los ganadores en este referéndun. Cuando en realidad, todos han fracasado, ante el escaso interés que el pueblo catalán, sin charnegos incluidos, ha mostrado por este referéndun.

Sin embargo, hay que reconocerlo, a quien más a favorecido el referéndun del Estatut ha sido, sin duda alguna a CIU que es, en éste fracaso, el único partido que sale beneficiado, cuya demostración de ese beneficio se verá en las próximas elecciones catalanas, donde va a volver a gobernar. Y puede que el más perjudicado sea ERC que podría recibir un severo castigo en las próximas elecciones autonómicas.

El escenario político se abre, nuevamente, en Cataluña para las próximas elecciones autonómicas que Maragall se verá forzado a convocar en fecha más bien cercana que lejana.

Y ese nuevo escenario que se abre en la política catalana podría llegar a aumentar el voto de los nacionalistas de CIU, lo que elevaría las posibilidades de que Mas pudiese convertirse en el próximo presidente de la Generalitat.

Esta es, desde mi particular punto de vista, personal e intransferible, la única lectura positiva a favor de CIU que se puede sacar del referéndun del Estatut y de la baja participación del censo electoral, cuyo 64% ha pasado olímpicamente de ir a votar, quizás considerando que, a ellos, ni les iba ni les venía ese Estatut en el que se recogía que Cataluña era una “nación”.

El famoso clamor social, tantas y tantas veces lanzados, para que fuese escuchado por el personal, no ha sido tal clamor, mas bien un pequeño ruidito, un murmullo escuchado en lostananza, pero que va a traerle un problema añadido al PSC y sobre todo a Maragall que tendrá que convocar elecciones sin saber si será el candidato del PSC a las mismas.

Cosa que no tendría duda alguna, de haber sido un éxito el referéndun.

Difícil papeleta la que tiene el actual presidente de la Generalitat, para volver a ser designado candidato del PSC. A no ser que se saque de la chistera algo que sorprenda a propios y extraños. Cosa poco probable. No es ningún mago.
 

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