PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura


Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - JUEVES, 26 DE OCTUBRE DE 2006

 

OPINIÓN / MIS COSAS

Mis cosas
 


ADE
ade
@elpueblodeceuta.com
 

Las telebasuras, más bien telemierdas y todos cuantos les rodean, se están quedando sin “payasos o “payasas” , con perdón de esos geniales artistas que hicieron del humor sus vidas alegrando la vida de los demás, que vayan a contarles sus miserias.

Como la falta de todos esos personajillos, contadores de miserias, les pueden llevar a desaparecer, han tirado del cajón de los recuerdos y están sacando de sus eternos descansos a todas aquellas personas populares que ya no están con nosotros

Asco me causan todas esas gentes que viven de las miserias que cuentan los demás y, mucho más asco me produce, que se saquen a relucir las miserias que hayan podido cometer, en vida, todos esos personajes que murieron y que, por tanto, no pueden hacer defensa alguna de sus personas.

Los muertos merecen un respeto, y ese respeto lleva implicito el dejarles descansar en paz, fuesen cuáles fuesen los errores que hayan podido cometer, a lo largo de sus vidas, mientras estuvieron en este mundo.

Vuelven las telemierdas, a tirar del cajón de las basuras que atesoran, sacando a relucir la vida y milagros de Carmina Ordoñez y, con ello, aparecen nuevos personajillos, que se apuntan a ganar dinero fácil en las cadenas de las telemierdas, para contar historias que, jamás, pueden demostrar.

Ahora salta al ruedo de contar miserias, un tal Dominguin, que dice ser gran amigo de Paquirri. Con amigos como este personaje, no necesita uno ningún enemigo.

Y nos cuenta la historieta de que la Pantoja le fue infiel a Paquirri y que éste iba a hacer un viaje con ella para, más o menos, preparar su separación, añadiendo al asunto que habían desaparecido, de no sé qué lugar dos mil millones de las antigüas pesetas, dando a entender que se las había llevado Isabel. Manda..el asunto. Este personaje, nuevo en los ruedos de la telemierda, ¿puede demostrar lo qué está diciendo?. No, nunca lo podrá demostrar, pero como está seguro de que no le va a pasar nada, pues el tío larga lo que le parece y se queda tan fresco, llevándose, eso sí, una buena pasta por contar estas historias para no dormir.

Y para que no falte de nada, el personaje en cuestión,. mete en el saco a Carmina Ordoñez que según él era el único y verdadero amor de Paquirri.

Naturalmente, a las preguntas de los periodista que forma las tertulias de las telebasuras, no puede responder, en algunos casos de forma afirmativa, y dice que a él se lo han contado ¿y quién se lo ha contado?. Pues, otro que no puede hablar, porque no está entre nosotros, Paquirri?.

Carmina sigue siendo actualidad, desde que su hijo a escrito un libro “Querida mamá”, lo que es aprovechado, naturalmente, por las telebasuras o telemierdas, como ustedes lo prefieran para, de nuevo, sacar a relucir la vida de Carmiña haciendo destacar, de la misma, los grandes errores que cometió a lo largo de su vida y, cómo no, entre ellos las drogas.

Y saltan al ruedo de las telemierdas todos los que, de una u otra forma, vivieron de Carmina o se aprovecharon de la generosidad de esta mujer que, durante mucho tiempo, estuvo manteniendo a muchos flojos a su lado e incluso, después de muerta sigue manteniendo a un grupo de vividores que dicen ser sus amigos y van a la telemierda a contar sus miserias.

Todos la querían mucho. Ni te quiero contar, serrana del alma, el gran cariño que le tenían. Era tan grande el cariño, de todos estos flojos, vividores del cuento que ella alimentó, que la mejor forma de pagarle es ir a contar todas las cosas de su vida.

Todas esas miserias que envolvió a esta singular y bella mujer, a lo largo de su corta vida. Una vida que vivió como a ella le pareció mejor, sin tener que rendirle cuentas a nadie por su forma de entender la vida y como había que vivirla.

Puede que se, para algunos, equivocara en esa forma de entender la vida. Pero, cada uno, es libre de vivir la vida como le dé la gana y, en esa forma de entender y vivir la vida, hay que inclinarse ante ella porque fue una mujer libre que usó esa libertad como le vino en ganas.

Por qué no la dejan, de una vez por todas, que descanse en paz sin tener que traerla a colación, para que sigan viviendo de ella, todos esos parásitos que con incapaces de respetar el derecho de los muertos. Que tienen derecho a un respeto y ser sólo historia para los suyos.

Lo han intentado, no sólo con Carmina sino también con Rocío Durcal que merece todo el respeto del mundo, porque nunca fue noticia del corazón, y llevó su enfermedad con toda honestidad y con la sonrisa en los labios hasta el último minuto.

Han intentado, todos estos parásitos buscarle tres píes al gato con la muerte de mi gran amiga Rocío Jurado. Buscando historias y más historias, donde no había ninguna historia que buscar.

Se agarraron a la herencia, sin tener el menor conocimiento de nada. Y, lógicamente, no encontraron nada porque nada podían encontrar.¡Parásitos!
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto