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OPINIÓN - SÁBADO, 2 DE SEPTIEMBRE DE 2006

 
OPINIÓN / EL MAESTRO

Acervo cultural

Por Andrés Gómez Fernández


Mi amigo Paquito era un niño afortunado. Leía periódicos. Compartíamos clase y, quizás, en algunas ocasiones, pupitre. Asistíamos al Colegio “Santo Tomás de Aquino”, el Colegio de D. Juan y de D. Modesto. Nuestros estudios eran de una muy antigua Enseñanza Primaria, probablemente con orientaciones de la llamada “Ley Moyano”, que según los entendidos de la época, fue muy positiva para la escuela española.

Esa llamada “escuela de ayer”, donde las paredes del aula colgaban carteles de lectura, junto con los mapas y láminas de Historia Sagrada, que representaban escenas del Antiguo y Nuevo Testamento… Frente a los alumnos, la tarima del maestro y, detrás, un crucifijo, un retrato del Jefe del Estado. Y las oraciones de entrada y salida, que los alumnos entonaban diariamente. Pero tuvimos la satisfacción de que no fuimos “victimas” de la LOGSE ni de la LOE.

Aunque era una “enseñanza memorística”, donde, por ejemplo, los ríos de España los recitábamos por vertientes: Miño, Duero, Tajo, Guadiana, Guadalquivir… sin sus afluentes ¡menos mal!; los Reyes Católicos, que fueron, según dicen, treinta y tres: Ataulfo, Wamba, Recadero… finalizando con el “traidor” D. Rodrigo; los planetas, por orden de proximidad al Sol: Mercurio, Venus, la Tierra… y terminábamos con Plutón –ahora expulsado del club de los “planetas vivos”, pero presente en el “repertorio memorístico” desde 1840, año de su descubrimiento-; la historia de Viriato, que era un pastor lusitano enemigo de Roma, y que por la traición de tres de los suyos fue derrotado. Añadíamos que los traidores, al intentar cobrar su deslealtad, se encontraron, con la negativa de Roma, donde les dijeron “que Roma no pagaba a los traidores”.

Más o menos así, íbamos a los alumnos formando nuestro “acervo cultural”. Pero mi amigo Paquito, al que yo consideraba un niño privilegiado, aumentaba sus conocimientos por medio de la lectura de la prensa escrita. En su casa, al menos que yo me equivoque, entraba el único periódico de nuestra “Colonia”. Su padre era un habitual lector del Diario “España de Tánger”, periódico de información general y, después, de la lectura por parte de su progenitor, pasaba a sus manos, donde, después, transmitía a sus próximos los resúmenes de las noticias que leía. También su círculo de amistades nos sentíamos influenciados por la lectura de tan interesante periódico.

En los años 1966 y 67, todavía el periódico seguía editándose. Y se recibía en Barbate. Allí me reencontré con tan interesante publicación. Por su interés, seguí adquiriéndolo hasta su desaparición. El hombre del Kiosco me lo reservaba, hasta que llegó el momento de su retirada, o que no se recibía en la citada localidad. En mi reciente visita a la misma, con motivo de la presentación del segundo libro “Vivencias de Maestro”, de una forma muy especial saludé a un antiguo abastecedor: ¿Tiene usted el periódico “España de Tánger”? De inmediato me reconoció: ¡D. Andrés! Había transcurrido cuarenta años.

Mi amigo Paquito seguía ofreciéndonos sus síntesis periodísticas. En aquellos años, 1948, 1949… “su periódico”, como todos los demás, recogían noticias como éstas: “Franco y D. Juan pactan que el Príncipe Don Juan Carlos estudie en España para que no se <extranjerice>”; “un fanático hindú asesina a tiros al pacifista Mahatma Gandhi”; “nacimiento del Estado de Israel”; “primera retransmisión televisiva –un gran fracaso técnico- de una corrida de toros en Madrid”; “conato de atentado contra el Caudillo en unas jornadas de traineras en San Sebastián. Nada menos que arrojar 25 bombas desde un avión a la tribuna. No se llegaron a arrojar las bombas, sin saber lo que pudo ocurrir”; “la Onu aprueba la Declaración de los Derechos humanos”; “llegada a Madrid de Jorge Negrete y María Félix”; “caluroso recibimiento al Doctor Fleming”; “los juegos Olímpicos de Londres, (1948). Una única medalla de plata en hípica, saltos, para España; “firma de un pacto defensivo: La OTAN, por lo países democráticos”; “todo el equipo del Torino perece en un accidente aéreo. Un equipo puntero de la Liga Italiana”…

Paquito, mi amigo, era “hincha” –supongo que todavía lo será- del Atlético de Madrid. Así que cuando llegaba el Lunes, si su equipo había conseguido la victoria, mostraba la lógica alegría. Como no podía ser de otra forma, recitaba de memoria los once jugadores de su equipo, el titular, que siempre eran once los que participaban en cada encuentro, ya que no existían sustituciones. Y además, el equipo titular a lo largo del campeonato, apenas se modificaba, posiblemente porque las lesiones se prodigaban poco.

Sin duda que Paquito, al finalizar su “escolaridad obligatoria”, disponía de un gran bagaje cultural. Junto a la precaria y rutinaria información adquirida en la escuela, él pudo y supo añadir la facilitada por la prensa escrita. Nosotros, sus amigos y compañeros, recogimos también parte de su buena documentación, en desmenuzadas síntesis. Hay que situarse en la época, donde sino me traiciona la memoria, sólo una familia disponía de un aparato de radio. A la puerta de estos buenos vecinos acudíamos, porque ellos disfrutaban escuchando la canción andaluza y cante flamenco, dentro de los programas de “discos dedicados”. De noticias nada. Por lo tanto, la labor informativa del periódico de mi amigo Paquito fue, para nosotros, un regalo caído del cielo.

Mi amigo Paquito, el más culto de todos aquellos niños de la “Colonia”, podía haber estudiado lo que se hubiese propuesto. Junto a esa magnífica preparación, sabiamente documentada, unía una clara inteligencia. Pero, lo de siempre, la escasez de recursos económicos - familia numerosa con seis hijos – como a muchos alumnos de estos años, le privó de realizar estudios de bachillerato, y por qué no, universitarios. Se tuvo que conformar con acceder al mundo laboral, desempeñando con dignidad sus responsabilidades. Con toda seguridad, que hoy ya jubilado, habiendo seguido en contacto con la prensa escrita y otros medios, su acervo cultural se haya enriquecido mucho más.
 

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