PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura


Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - JUEVES, 14 DE septiembre DE 2006

 

OPINIÓN / PERSONAL Y TRANSFERIBLE

Critica sin acritud
 


Domingo Ramos
domingoramos@elpueblodeceuta.com

 

Nos ha llegado a través del conducto elegido por el interesado, que así lo requirió, una “crítica sin acritud” por nuestro artículo de días pasados “Ceuta, una Ciudad de muchas Fiestas”, crítica que viene del Viceconsejero de Festejos García Bernardo ya que al parecer no le ha gustado el que refiriéramos que son demasiadas las festividades que se celebran en la Ciudad cuando existen otras necesidades perentorias que cumplir.

No estaba en nuestro ánimo, y así se puede demostrar con solo leer nuevamente nuestra colaboración, menospreciar o criticar negativamente la labor que viene realizando el Viceconsejero que, dicho sea de paso, es fiel cumplidor y colaborador de las tareas que le son encomendadas y que, aparte de las inversiones económicas que conlleven, realiza su labor con el mejor ánimo de ofrecer a los ciudadanos unos servicios de ocio y diversión, religiosos o paganos que, también es justo reconocerlo, así lo demandan.

Y puestos a reconocer (como pueden ver no nos afecta para nada su crítica sino, antes al contrario, nos induce a reconocer y poner de relieve las excelentes cualidades que le adornan) vendrán conmigo en que el Viceconsejero es un ceutí de recio abolengo que cuando en su día decida o decidan quienes deben contar con su colaboración, por los motivos que sean, dejar la cosa política, se encontrará con los mismos amigos de siempre y no llevará a cabo el conocido “corte de mangas” (que se oía desde el Muelle hasta detrás del Monte Hacho) de despedida con que nos obsequiaban los soldados de reemplazo en la borda del trasbordador cuando “agradecían” la obligada estancia entre nosotros durante su servicio militar.

Currante donde los haya, afable y atento a todas las sugerencias, conocedor de la idiosincrasia de los ciudadanos ceutíes, es la persona más indicada para llevar a cabo la responsabilidad que se le ha asignado.

Con otra cualidad, que hoy en día es muy difícil de mantener, su permanencia en un solo partido desde que se inició en esto de la política, sabiendo que poco fruto iba a recoger de su presencia activa en la misma.

Juan Carlos es conocido nuestro desde hace muchísimos años, con el que nunca hemos tenido intimidad, pero si un respeto mutuo que nos ha hecho reconocer su desmedido afán de servicio por los demás y su dedicación sin límites a la causa por la que ha decidido participar en cuestión tan difícil como es la política.

Que sepa, por último que, “sin acritud”, aceptamos su crítica de buen grado, que para eso estamos, y le deseamos que siga cosechando éxitos al frente de la Viceconsejería para la que ha sido designado. El tema “Ceuta, una Ciudad de muchas fiestas”, aun cuando entra dentro de su parcela, no va con él y así se lo ponemos de manifiesto.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto