PortadaCorreoForoChatMultimediaServiciosBuscarCeuta



PORTADA DE HOY

Actualidad
Política
Sucesos
Economia
Sociedad
Cultura

Opinión
Archivo
Especiales  

 

 

OPINIÓN - DOMINGO, 29 DE JUNIO DE 2008

 

OPINIÓN / SNIPER

La madeja marroquí
 


José Luis Navazo
yebala06@yahoo.es

 

La bruma que estos días suele envolver la costa, ocultando su arenosa línea y hasta el militarizado promontorio de cabo Negro, parece extenderse al estado actual de las relaciones hispano-marroquíes en las que nadie parece saber, al día de hoy, las coordenadas de su devenir, desde aquéllas fatuas e ingenuas palabras de la Vicepresidenta Teresa Fernández De la Vega anunciando exultante, apenas pasado el triunfo electoral socialista, el inminente viaje de Rodríguez Zapatero a Rabat. Ignoro si al final el Presidente de España se trasladará a Marruecos a finales de julio, tal y como se especula en selectos mentideros rabatíes, pero el clima no deja de enrarecerse pese a la desprendida ayuda militar otorgada en los últimos tiempos a nuestros vecinos del sur: el primero con el fin de “calmar” (es una apreciación personal) la visita de los Reyes de España a Ceuta y Melilla, por un monto oficial de 86.848 euros al coste simbólico de 1 euro; ahora por otro euro y para, naturalmente, seguir mejorando las relaciones, el Consejo de Ministros del pasado viernes 27 acordó (también por el precio de 1 euro) enajenar seis torpedos modelo MK 46 MOD. 2 (cuyo uso estaría en desuso) para ser cedidos a la Marina Real marroquí.

Será casualidad, pero tras el cotilleo rabatí sobre la (posible) fecha de la visita de Zapatero para finales de julio, el 26 de junio era detenido en Melilla el parlamentario marroquí Yahya Yahya, quien deberá permanecer en prisión hasta comparecer el 17 de julio (tomen nota de la fecha) en un tribunal de la ciudad hermana acusado de presunta agresiones, hace dos años, a un agente de la autoridad. El político marroquí, rápido de reflejos, estimó “inaceptable que sea juzgado por un tribunal de ocupación”, mientras los teloneros de turno organizaban -¡el mismo día de su detención!- una “manifestación de solidaridad” cerca de la Aduana marroquí. El mismo Yahya Yahya, tal y como oportunamente recuerda la MAP, es presidente de otro entramado al que no son precisamente ajenos los servicios de inteligencia marroquíes: la “Asociación Nacional para la Defensa de Víctimas de la Administración Colonial”, un brazo más de la hidra diplomático-paralela diseñada por Rabat y que, con notoria desvergüenza, considera la detención de Yahya Yahya (sigo a la MAP) “una respuesta a las presiones políticas de este último respecto a las ciudades ocupadas de Ceuta y Melilla” (sic). En síntesis, con la visita de Zapatero o sin ella el dossier sobre Ceuta y Melilla volverá a ocupar este verano el primer plano en las espesas relaciones hispano-marroquíes. ¿Alguien afirma todavía que Ceuta y Melilla no figuran en la actual ronda de conversaciones diplomáticas entre Madrid y Rabat..?. Redundo en lo dicho con el último desencuentro: INTERREG, anulado inexplicablemente a última hora por Rabat. De todas formas, habrá que esperar a tomarle la temperatura a la OPE en ciernes para intentar vislumbrar por donde discurren las cosas.

Insisto y reitero: desde Marruecos se está tensando (y retorciendo) la cuerda de las relaciones bilaterales, para regocijo de París y bajo la atenta mirada de Washington. Hace hoy siete días el periodista Hussein Majdoubi me aseguraba, tomando un cafelito, que él no tenía esa percepción: todo va “kulchi levés”. ¿Estás seguro, amigo?.
 

Imprimir noticia 

Volver
 

 

Portada | Mapa del web | Redacción | Publicidad | Contacto